FeelRoute
Plaza de España de Sevilla: es gratis entrar, y esto es lo que aporta una visita guiada
Guía de viaje

Plaza de España de Sevilla: es gratis entrar, y esto es lo que aporta una visita guiada

Lo primero, porque es lo que casi todo el mundo pregunta: entrar en la Plaza de España de Sevilla es gratis. No hay taquilla, no hay entrada y no hace falta reservar. Las verjas abren a las ocho de la mañana. Aquí tienes los horarios, qué se puede hacer dentro, qué cuesta dinero de verdad, y en qué casos una visita guiada merece la pena y en cuáles no.

¿Hay que pagar entrada?

No. El acceso a la Plaza de España de Sevilla es libre y gratuito. Es un espacio público abierto, no un monumento con taquilla como el Alcázar o la Catedral.

Conviene aclararlo porque circula mucha confusión: en febrero de 2024 el alcalde de Sevilla planteó cerrar el recinto y cobrar entre tres y cuatro euros a los visitantes no residentes, para financiar la vigilancia y la conservación. La propuesta generó controversia, el Gobierno central se posicionó en contra y, al implicar a Patrimonio del Estado, requeriría un acuerdo que no se ha cerrado.

A día de hoy la medida no está aplicada. Si lees esto pasado un tiempo, merece la pena comprobarlo, pero mientras tanto se entra sin pagar nada.

Horarios

Las verjas abren a las 8:00. Es un espacio al aire libre dentro del Parque de María Luisa y no funciona con pases ni franjas horarias.

Los dos mejores momentos para ir son a primera hora de la mañana, nada más abrir, y al atardecer. A mediodía se junta el grueso de los grupos turísticos y, además, el sol pega de lleno.

Lo que sí cuesta dinero: las barcas

Alrededor de toda la plaza corre un canal de 515 metros que se puede recorrer en barca de remos. El alquiler ronda los 6 euros.

Es la única parte de la visita que se paga, y tiene sentido por una razón concreta: desde el agua se ve la fachada con los puentes en primer plano, una perspectiva que no se consigue desde ningún otro punto. Si vas a hacer una sola foto de Sevilla, esa es.

Qué se ve exactamente

La plaza ocupa 50.000 metros cuadrados, de los cuales 19.000 están edificados y 31.000 son espacio abierto. Es la plaza más grande de España, y esa escala explica por qué se tarda más de lo previsto en recorrerla.

  • Los 48 bancos de las provincias. A lo largo de la fachada semicircular hay una hornacina por cada provincia española, con un panel de azulejos que representa un episodio histórico y un mapa. Están ordenados alfabéticamente. Toda la cerámica se fabricó en Triana, el barrio ceramista de Sevilla

  • Los cuatro puentes que cruzan el canal, que representan los antiguos reinos de España: Castilla, León, Aragón y Navarra

  • Las dos torres de los extremos, norte y sur

  • La fuente central y el conjunto de la plaza-palacio

Buscar el banco de tu provincia es el plan que hace todo el mundo, y es mejor de lo que suena.

Un poco de contexto: por qué existe esto aquí

La plaza la proyectó el arquitecto sevillano Aníbal González y se construyó entre 1914 y 1929 como espacio emblemático de la Exposición Iberoamericana de 1929. La ceremonia de inauguración de la Exposición se celebró aquí, con Alfonso XIII presente.

El estilo mezcla lo neomudéjar, lo neoplateresco y lo neogótico, la combinación regionalista que González convirtió en su firma.

Y sí, es el sitio que has visto en el cine: aquí se rodaron escenas de Lawrence de Arabia y de Star Wars.

Entonces, ¿merece la pena una visita guiada?

Depende de a qué vayas, y esto es lo que casi nadie te dirá porque vive de venderte la visita.

No la necesitas si lo que quieres es ver la plaza, pasear y hacer fotos. Entras gratis, das la vuelta, buscas tu provincia y te vas. Una hora larga.

Sí aporta si te interesa entender lo que estás mirando: qué representa cada panel de azulejos, por qué se construyó una Exposición Iberoamericana en 1929, qué pasó con los pabellones después y cómo encaja la plaza en la historia de la ciudad. Sin eso, es un decorado bonito del que te vas sin haber entendido nada.

La otra razón práctica: la mayoría de visitas guiadas combinan la plaza con el Parque de María Luisa, que son 34 hectáreas de jardines contiguos donde es fácil pasar de largo por los rincones buenos si vas por libre.

El Parque de María Luisa

La plaza está encajada en el flanco del parque, así que la visita natural incluye los dos. El parque tiene glorietas, estanques, pabellones de la Exposición del 29 reconvertidos y mucha sombra, que en Sevilla no es un detalle menor.

Es también la mejor forma de llegar: se accede a pie desde el centro histórico, entrando por el parque.

Consejos prácticos

  • Sombra escasa. Las hornacinas están cubiertas, pero la explanada central está expuesta. Gorra, agua y protección solar de mayo a septiembre

  • Calzado cómodo. La plaza es enorme y el suelo es irregular en muchos tramos

  • Accesible. El recorrido es llano y practicable con silla de ruedas y carrito de bebé, igual que buena parte del parque

  • Cuidado con la venta ambulante y con quien se ofrece a hacerte una foto o a ponerte una ramita de romero en la mano

Dónde está

En la avenida de Isabel la Católica, en el flanco noreste del Parque de María Luisa, a un paseo a pie desde el centro histórico. Al entrar en el parque, hay que tirar hacia la izquierda.